Tarjetas de crédito

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de Miguelactualizado

En momentos puntuales de necesidad de financiación, es muy probable que la primera opción que nos venga a la cabeza no sean las tarjetas de crédito. Quizá tampoco la segunda, ni la tercera.

Sin embargo, lo cierto es que una tarjeta de crédito es un medio de financiación que puede llegar a tener la misma función que un microcrédito rápido, pero de forma mucho más barata si la usas de manera responsable.

Por lo tanto, si estás pensando en solicitar un microcrédito al consumo, quizá deberías considerar la opción de una tarjeta de crédito.

Te explicamos por qué a continuación.

Qué es una tarjeta de crédito

Una tarjeta de crédito es un método de financiación al consumo que se puede utilizar como sustituto al dinero en efectivo.

Una tarjeta de crédito te permite la retirada de efectivo en una cajero automático, el pago de productos en tienda con la línea de crédito de la tarjeta o incluso, la financiación a plazos de compras de una cantidad de dinero algo más elevada.

En el sentido de la financiación, funcionan prácticamente como un microcrédito rápido: recibimos una cantidad de dinero prestada para abonar los pagos pertinentes, y devolvemos dicha cantidad al final de un plazo establecido.

La gran ventaja de las tarjetas de crédito, con la que no cuentan los microcréditos, es su gratuidad: en muchos casos, podemos devolver el dinero al final de mes sin intereses.

Es decir, habremos obtenido financiación gratuita por el plazo de un mes.

Debemos tener en cuenta que el dinero disponible en nuestra tarjeta de crédito no es nuestro, sino que pertenece a una línea de crédito, que actúa como un préstamo.

Es por ello que, si no devolvemos el dinero en el plazo acordado, deberemos abonar comisiones de aplazamiento, impago, o estaremos sujetos a un mayor interés.

¿Cómo se pagan las tarjetas de crédito?

Las tarjetas de crédito ofrecen la posibilidad de financiar tus compras o gastos de diferentes formas:

  • Fraccionando los pagos: mediante esta forma, el cliente sabrá desde el principio qué cuotas va a pagar y cuándo saldará la deuda.
  • Plazos mensuales: permiten al cliente saber cuál va a ser el pago que realice de forma mensual
  • Abonando un porcentaje de la deuda: la opción menos atractiva de las tres, ya que al pagarse un porcentaje sobre la deuda siempre quedará una deuda pendiente de amortizar que generará más intereses.

Cómo solicitar tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito pueden ser solicitadas mediante una entidad bancaria convencional, o bien mediante entidades financieras de capital privado.

Solicitar una tarjeta con tu banco

Por lo general, para solicitar una tarjeta de crédito con un banco tradicional, deberás ser cliente de dicho banco y ser titular de una o varias cuentas corrientes con ellos.

Además, algunos bancos solicitarán contratar servicios adicionales, como seguros de pago.

Para solicitar una tarjeta de crédito con tu banco habitual, únicamente deberás ponerte en contacto con ellos y exponer que deseas solicitar una tarjeta, ya que ya cuentan con todos tus datos personales y financieros.

Si, por el contrario, eres un nuevo cliente, deberás demostrar que cumples con un número de requisitos y facilitar gran cantidad de documentación acerca de tu situación económica y personal.

Tras ello, tu banco realizará un estudio de solvencia (por lo que puede cobrar comisiones de estudio), y te ofrecerá una tarjeta con el límite de crédito que ellos estimen oportuno.

Solicitar una tarjeta con una entidad online

En cuanto a solicitar una tarjeta de crédito con una entidad privada, cada vez es más sencillo.

 Las entidades financieras privadas no requieren que cambies de banco o contrates servicios adicionales, por lo que el trámite se realiza de forma mucho más rápida.

Además, con una entidad privada es posible realizar la solicitud de tarjeta de crédito completamente online, sin necesidad de presentarse en ninguna sucursal ni hacer largas colas.

Para ello, únicamente deberás rellenar un formulario en la página web de la entidad en la que estés interesado, aportar documentación básica como tu DNI y un extracto bancario, y esperar a recibir una respuesta.

¿Cuando recibiré mi tarjeta de crédito?

El plazo de recepción de la tarjeta suele variar de 1 a 3 semanas, dependiendo de la entidad con la que solicites tu tarjeta de crédito.

Por lo general, tu tarjeta será enviada por correo postal a tu domicilio, aunque muchos bancos tradicionales ofrecen también la posibilidad de que sea recogida en la sucursal más cercana.

Tarjetas de crédito gratuitas

A todos nos gustaría obtener financiación rápida y gratuita ¿verdad?

Pues bien, en España es posible contratar tarjetas de crédito gratuitas.

Debido a la gran oferta existente de crédito, tanto bancos tradicionales como financieras privadas han comenzado a ofrecer tarjetas sin cuotas de emisión y sin comisiones de mantenimiento.

Algunos bancos tradicionales ofrecen tarjetas de crédito sin coste junto a sus cuentas con nómina, con las que se pueden aplazar las compras que hagas con ellas hasta el mes siguiente sin intereses.

De esta manera, si tu necesidad de financiación es principalmente de consumo, puedes tener acceso a dinero sin intereses en todo momento, con la seguridad de que puedes devolverlo fácilmente al mes siguiente.

No todo es gratuito

A pesar de que las tarjetas de crédito en sí sean gratuitas, esto no significa que todas las operaciones que vayamos a realizar con ellas lo sean.

Algunas tarjetas de crédito cobran altas comisiones por la retirada de efectivo del cajero, mientras otras tienen intereses muy elevados en cuanto a la financiación a plazos.

Es por ello que debemos tener en cuenta para qué vamos a usar principalmente nuestra tarjeta, de modo que podamos solicitar la que más se adapte a nuestras necesidades.

 

Debemos tener en cuenta también que la concesión de tarjetas gratuitas estará ligada a ciertos requisitos.

Mientras algunas entidades requirirán algún tipo de vinculación a la entidad, como domiciliar una nómina o contratar servicios adicionales, otras pedirán que se realice un consumo mínimo anual para que su mantenimiento sea gratuito.

Tarjetas de crédito online

¿Sabías que es posible realizar una solicitud de tarjeta de crédito completamente online, sin necesidad de acudir a una sucursal?

Aunque esta es una iniciativa que comenzó con las empresas de capital privado, que no disponían de un lugar físico donde realizar sus operaciones, cada vez más bancos convencionales ofrecen la posibilidad de solicitud de tarjeta a través de su página web o banca online.

Para solicitar una tarjeta de crédito online, lo único que deberás hacer será rellenar un formulario con tus datos a través de Internet y esperar respuesta, que por lo general, es bastante rápida.

Algunas tarjetas de crédito, incluso, se publicitan como tarjetas con respuesta inmediata debido a su rapidez.

Dado que la solicitud de una tarjeta de crédito es extremadamente sencilla hoy en día, muchos usuarios se olvidan de comparar las tarjetas de crédito ofrecidas con el fin de obtener la más rentable o más adaptada a su situación.

Sin embargo, esto es un grave error: en muchas ocasiones, tarjetas de crédito que en principio parecen muy atractivas conllevan unos costes extremadamente elevados dependiendo de para qué vayan a ser usadas.

Incluso, es posible que una tarjeta de crédito no sea la mejor solución para tu situación.

En el caso que desees una cantidad de dinero elevada, a devolver en plazos más largos y adaptados a ti, un préstamo online puede ser incluso mejor opción.

Puedes comparar los mejores préstamos online del mercado utilizando la lista de préstamos actualizada de Matchbanker.

Tarjetas de crédito con ASNEF

Como probablemente sabrás, estar registrado en ASNEF limita el acceso a financiación de cualquier usuario.

Los bancos tradicionales negarán cualquier solicitud de crédito, incluyendo tarjetas, a aquellos usuarios que estén listados en un registro de morosos, bien sea ASNEF, RAI o Experian.

Y de la misma manera, aunque las entidades financieras online sí que son capaces de conceder préstamos con ASNEF, no es posible obtener una tarjeta de crédito con ASNEF.

¿Por qué no es posible conseguir una tarjeta de crédito con ASNEF?

Debemos tener en cuenta que una tarjeta de crédito representa una línea de crédito abierta, es decir, un préstamo del que puedes hacer uso cada vez que quieras hasta llegar a la cantidad máxima establecida.

La principal diferencia entre un préstamo con ASNEF y nómina, que si puede ser concedido, y una tarjeta de crédito, es que mientras el préstamo es algo puntual y único, que se devuelve al final del plazo establecido; la tarjeta es un producto del que se hace uso mes a mes, asociado a una cuenta bancaria.

De esta manera, las entidades financieras no están dispuestas a afrontar tal riesgo de impago.

Es por ello que, mientras si es posible obtener financiación con ASNEF con un préstamo, no existe la posibilidad de obtener una tarjeta de crédito a tu nombre hasta que no hayas saldado la deuda por la que has sido incluido en ASNEF.

¿Cómo puedo salir de ASNEF?

En general, si realizas el reembolso de la deuda, la empresa tiene la obligación de borrar tus datos de ASNEF ese mismo día.

Sin embargo, debido a los trámites necesarios para eliminar tu nombre del registro y a la cantidad de burocracia que conlleva, el proceso de supresión de tus datos de la lista de morosos puede alargarse hasta meses.

Una vez seas eliminado, las empresas están obligadas legalmente a borrar sus registros, por lo que tus datos serán eliminados y será como si nunca hubieses estado registrado.

Las mejores tarjetas de crédito de 2018

Muchos usuarios nos preguntan cuales son las mejores tarjetas de crédito del mercado actual.

La respuesta es muy sencilla: la que más se adapte al uso que quieras hacer de ella. 

Dicho esto, existen algunas tarjetas que, en comparación, son relativamente mejores (o más rentables) para los usuarios.

¿En qué te debes fijar para conseguir una buena tarjeta de crédito?

  • Las cuotas y gastos: actualmente, existen infinidad de tarjetas gratuitas, sin cuotas de emisión o mantenimiento. Por ello, te animamos a que investigues acerca de tus opciones y no pagues nada por tu tarjeta.
  • Comisiones por retirada de efectivo: si deseas retirar efectivo de tu tarjeta en un cajero automático, debes tener este aspecto en cuenta, ya que algunas tarjetas de crédito cobran intereses de hasta el 4,5% por retirada de efectivo, con un mínimo de 4 o 5€. Del mismo modo, existen tarjetas que permiten la retirada de efectivo gratuita, generalmente las asociadas a un banco tradicional con cajero propio.
  • Bonificaciones y puntos: actualmente, muchas entidades, tanto bancarias como privadas, ofrecen programas de fidelización a sus clientes, por lo que puedes obtener bonificaciones en tus compras, descuentos en gasolineras y recibos pagados, programa de puntos con regalos…
  • Seguros y servicios adicionales gratuitos: del mismo modo, muchas entidades ofrecen servicios adicionales gratuitos, generalmente seguros de viajes y protección de compras, lo que puede ser de gran ayuda en momentos de necesidad.
  • Permanencia: muchas entidades exigen al usuario un periodo de permanencia. Revisa tu contrato antes de aceptar un periodo muy extenso o con el que no estás de acuerdo.
  • Tipo de pago: como decíamos, la mejor tarjeta es la que mejor se adapte a ti. Una parte muy importante de esto es el tipo de pago – elige bien si deseas que sea fraccionado, a plazos mensuales…

A pesar de que existan tarjetas de crédito muy buenas en el mercado, es probable que ninguna cumpla todos los requisitos favorablemente al 100%.

Es por ello que debes dar importancia al mayor uso que vayas a hacer de la tarjeta, con el fin de encontrar la más rentable.

La mejor manera de encontrar la tarjeta que más se adapte a ti es comparando las diferentes opciones disponibles, teniendo en cuenta tus necesidades:

¿Quieres aplazar pagos con ella? ¿Deseas retirar efectivo de un cajero de manera habitual? ¿Quieres domiciliar tu nómina con el banco de tu tarjeta?

Tarjetas de crédito sin cambiar de banco

Uno de los productos por los que los usuarios se interesan más son las tarjetas de crédito sin cambiar de banco.

Estas tarjetas son generalmente ofrecidas por entidades de capital privado, y no tienen como requisito el ser cliente de un banco en particular, abrir una cuenta corriente o domiciliar una nómina.

En este caso, las cuotas de la tarjeta de crédito se domicilian en la cuenta corriente que el cliente elija. 

Por lo general, al no requerir que los clientes abran una nueva cuenta, estas tarjetas tienen otros requisitos, como puede ser hacer uso de la tarjeta por una cantidad mínima o contratar ciertos servicios.

Al no estar asociadas a ningún banco, estas tarjetas de crédito suelen tener unos intereses mayores a las tarjetas con cuenta corriente.

Además, al no formar parte de una entidad bancaria con red de cajeros asociados, en la mayoría de estas tarjetas las comisiones por retirada de efectivo suelen ser elevadas, llegando hasta un 4,5% del importe.

El tipo de pago recurrente en estas tarjetas suele ser el pago fraccionado o el pago diferido mensual.

Por lo general, las tarjetas sin cambiar de banco suelen ser gratuitas, tanto su emisión como su mantenimiento anual, pagando únicamente si se necesitase un duplicado de tarjeta.

La rentabilidad de las tarjetas de crédito sin cambiar de banco

Debemos tener en cuenta que, al no requerir la apertura de cuentas ni la domiciliación de nóminas o recibos, no tenemos ninguna vinculación con la entidad financiera.

Esto significa que el uso de estas tarjetas de crédito puede resultar más caro que el de las asociadas a un banco.

Tarjetas de crédito sin nómina

Como hemos comentado anteriormente, es posible conseguir tarjetas de crédito sin necesidad de tener una nómina o domiciliar la misma en una entidad bancaria.

Actualmente, existen cantidad de entidades que ofrecen tarjetas de crédito sin domiciliar una nómina, dado que sus productos de crédito conllevan otros requisitos.

Sin embargo, debemos tener en cuenta que, aunque no se necesite de una nómina, el usuario necesitará demostrar algún tipo de ingreso regular para acceder a una tarjeta de crédito.

Antes de conceder una tarjeta de crédito, cualquier entidad llevará a cabo un exhaustivo estudio de solvencia para asegurar que el solicitante es capaz de hacer frente al pago de las cuotas.

Es por ello que uno de los requisitos principales para obtener una tarjeta es ser solvente o mantener una buena situación económica.

Este ingreso no tendrá porqué provenir de una nómina, sino que puede formar parte de una pensión, una prestación por desempleo o incluso una beca mensual.

Si tienes preguntas sobre si tu ingreso es considerado apto para obtener una tarjeta de crédito, ponte en contacto con la entidad en la que estás interesado y ellos tratarán de resolver tus dudas.

Comparar tarjetas de crédito

Como hemos comentado, comparar la extensa oferta de tarjetas de crédito en el mercado es crucial para encontrar la que mejor se adapte a tu situación y necesidades.

Lo primero que debes hacer al comparar las diferentes tarjetas de crédito es preguntarte para qué vas a usar tu tarjeta.

Algunas de las principales preguntas que debes hacerte son:

  • ¿Necesitaré sacar efectivo del cajero de forma regular?: Si tu respuesta es afirmativa, trata de encontrar una tarjeta sin comisiones por retirada de efectivo.
  • ¿Necesitaré aplazar pagos y compras?: Si tu respuesta es sí, quizá debes encontrar la tarjeta con un menor interés por pagos aplazados.
  • ¿Quieres realizar transferencias de línea de crédito a cuenta corriente?: en este caso, busca una tarjeta que lo permita de forma sencilla.
  • ¿Qué tipo de ventajas quiero conseguir?: bonificación en compras, descuentos en gasolineras, seguros gratuitos…
  • ¿Estoy dispuesto a cambiar de banco o a domiciliar mi nómina?: en ocasiones, las tarjetas son más rentables si están asociadas a una cuenta corriente con nómina.

Ventajas de una tarjeta de crédito

Las entidades bancarias pueden requerir que cumplas más requisitos para obtener una tarjeta de crédito que para conseguir un crédito rápido, ya que se trata de dinero ofrecido por la entidad de forma prácticamente gratuita.

Además, para solicitar una tarjeta de crédito puedes necesitar algo más de papeleo.

A pesar de ello, hay numerosas ventajas asociadas a una tarjeta de crédito:

  • Si las tarjetas son gratuitas, puedes solicitar varias y tenerlas disponibles ante una necesidad de dinero inmediato.
  • La mayoría permite aplazar las compras durante un mes (o más) sin costes con toda la comodidad y seguridad posibles. Por supuesto, también puedes aplazarlas por un bajo interés durante varios meses o incluso años.
  • La flexibilidad sería, sin duda, una de las mayores ventajas de las tarjetas de crédito.
  • También cuentan con otras ventajas como, por ejemplo, intereses muy bajos si la deuda se liquida mes a mes.
  • Además, tienen servicios específicos como la devolución de un tanto por ciento de las compras bonificadas, programas de puntos, ventajas extra, descuentos, etc.
  • De manera adicional, la mayoría de tarjetas de crédito tienen seguros gratuitos incluidos sin coste extra.

Una tarjeta, la mejor solución

En ciertos casos, una tarjeta de crédito puede representar la mejor solución de financiación.

Te damos un ejemplo: Si el día 5 de un mes necesitas 500 € para comprar algo, en vez de pedir un crédito rápido con el que tendrías que devolver más de 600 € en 30 días, puedes solicitar una tarjeta de crédito que te cargará esos 500 € al mes siguiente, sin costes.

Inconvenientes de las tarjetas de crédito

A pesar de que las tarjetas parecen la financiación perfecta al consumo, no todo son ventajas.

El importe que se puede conseguir con una tarjeta de crédito es más limitado que el ofrecido por el préstamo personal; además, el mal uso de una tarjeta de crédito puede suponer un ahogamiento rápido de la economía familiar.

Se recomienda ser muy cuidadoso en caso de utilizar una tarjeta de crédito como opción de financiación, porque crea la ilusión de una financiación ilimitada.

Presta atención al limite

Con una tarjeta, debes prestar atención al límite de crédito concedido: superarlo puede acarrear serios problemas económicos.

En este caso, a la comisión por reclamaciones de posiciones deudoras (que suele ser unos 35 €), el banco añadirá la comisión por exceder el límite de la tarjeta de crédito, con un importe fijo de 30 € más los intereses de demora que suelen superar el 20 % TAE sobre la deuda.

Es crucial devolver el dinero lo antes posible, a final de mes si es posible, con el fin de evitar recargos y comisiones elevadas

En resumen…

Una vez hayas leído esta página, deberías recordar que:

  • En cuanto a financiación, una tarjeta de crédito puede actuar como sustituta de un microcrédito, con la diferencia de que será gratuito durante un mes.
  • Existe la posibilidad de pagar tus tarjetas de crédito de 3 formas diferentes, dependiendo de tus necesidades.
  • Es posible solicitar una tarjeta de crédito completamente a través de Internet.
  • Actualmente, tanto bancos tradicionales como entidades privadas ofrecen tarjetas de crédito gratis.
  • No es posible conseguir una tarjeta de crédito con ASNEF, aunque si puedes conseguir un préstamo con ASNEF.
  • No es necesario cambiar de banco ni domiciliar una nómina para conseguir una tarjeta de crédito.